EL PRÍNCIPE SE CONVIRTIÓ EN SAPO. Liliana Morelli Genero  

¿Realmente conocemos a nuestra pareja? ¿Estamos seguras de convivir con la persona adecuada? ¿O compartimos la vida con un auténtico desconocido?
Liliana Morelli, con testimonios reales y un humor terapéutico, nos mostrará que la idealización es un narcótico poderoso. Y que la capacidad femenina para "decorar", "barnizar", "restaurar" y "reciclar" a un hombre a gusto –sobre todo cuando no es de buena madera-, es prácticamente inagotable.
El cerebro de una mujer está perfectamente acondicionado para convertir un sapo en príncipe, pero más tarde o más temprano, el encanto se rompe y la realidad aplasta. En este libro están todas las claves para revertir ese mecanismo antes de que sea tarde.

La autora
Liliana Morelli actualmente reside en Buenos Aires, es licenciada en Periodismo y ha trabajado en varias revistas femeninas importantes, entre ellas Gente y la Actualidad, Mujer, Para ti, Máxima y Luna. También escribió el libro Mujeres deportistas.

Colección: BOOKS4POCKET CREC. Y SALUD

Esta entrada fue publicada en lunes, enero 18, 2010 en la categoría . Puedes dejar un comentario y seguir las respuestas en el Feed de Comentarios. Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom) .

1 comentarios

Estoy leyendo el libro de Liliana Morelli "El príncipe se convirtió en sapo" y es bastante divertidillo. La verdad es que las hay tontas de baba y caen en trampas que se veían venir desde el principio, por ejemplo las que se lían con casados, aunque no son las únicas. A mí particularmente no me impresionan aquellos que me llaman cada dos por tres, me pagan una cena carísima o me montan una escena de lo más romanticona o me "adulan" con todo tipo de carantoñas. Por supuesto que mi ego o vanidad personal lo agradecen, sería poco franca si dijera que no, pero con ese tipo de cosas sé que fin persiguen, porque también sé que el machito de turno está educado bajo la premisa de que si nos colman de ese tipo de atenciones, tarde o temprano caeremos en sus redes y me parece patético. A mí no me parece ni mal ni bien que una tía se líe con un casado, mientras sea ella quien lleva el control de la situación y maneje bien los límites y las reglas puestas por ella misma. Los hombres, a grosso modo, son unos cobardes y odian tener que dar la cara, y sobre todo "intimar" de verdad, con todo lo que ello implica, y esperan de la mujer que "agunante" y "perdone". No superaremos la brecha sexista mientras no logremos superar entre todos -hombres y mujeres- esa frase bastante acertada, y me estoy refiriendo aquí a la mujer occidental, sobre todo, porque en el resto del mundo en su inmensa mayoría, por desgracia, las mujeres aún viven en la Edad de Piedra en lo que a derechos y libertades se refiere, de que "los hombres buscan una mujer que no hay y las mujeres un hombre que todavía no existe"